Cada vez estamos más conectados con el mundo en cualquier momento y lugar: la tecnología ha representado un paso tremendo a la hora de conectarnos con las personas y el mundo en cualquier momento y lugar.

 

El problema comienza, cuando la idea es descansar y relajarse durante las vacaciones, ya que puede ser un objetivo difícil de cumplir si es que no logramos desconectarnos de la rutina laboral y disfrutar de las vacaciones.

 

Néstor Milano -Director Ejecutivo de Laborum Chile, Panamá y Venezuela- deja algunas recomendaciones para conseguir ese merecido descanso.

 

1- Organizarnos con tiempo: nos va a ayudar a no convertir el descanso en estrés. Es aconsejable al menos un par de semanas antes de salir de vacaciones dejar resueltos los pendientes, para no dejar temas pendientes, o que puedan ser delegados en otra persona. Al mismo tiempo, es ideal planear las vacaciones con la antelación necesaria para elegir el destino, cotizar y preparar nuestro descanso. De todas formas, no es aconsejable presionarnos para buscar actividades, sino más bien disfrutar de ese tiempo libre.

 

2- Confiar y desconectarnos: dejar todo en manos de nuestro equipo de trabajo y la jefatura es primordial para comenzar las vacaciones tranquilos, es decir, confiar en que podemos delegar nuestras responsabilidades y no preocuparnos durante el tiempo de descanso.

 

3- Cambiar de hábitos: una vez iniciado el descanso, hay que tratar de no repetir los patrones y horarios que realizamos diariamente durante el trabajo. Cosas tan básicas como la hora en que nos levantamos y acostamos, junto con atrevernos a realizar actividades nuevas, es parte de entender y asumir que estamos en otro ritmo.

 

4- No ser esclavos de la tecnología: teléfono inteligentes y aplicaciones facilitan nuestra vida y el trabajo, pero también pueden jugarnos en contra al momento de descansar. Mientras estamos de vacaciones es importante evitar ver el teléfono, computador y grupos de whatsapp laborales.

 

5- Planificar nuestro retorno: es fundamental para evitar ansiedad innecesarias. Por lo tanto se recomienda dejar un par de días de “aclimatación” antes de volver de lleno a la oficina. Retomar el ritmo de sueño y dedicar unas horas a revisar el correo y teléfono nos dará una visión general de cómo siguen las cosas en el trabajo. Esto es altamente recomendable para personas que han estado fuera del puesto por varias semanas.

 

6- Tomar conciencia de los beneficios del descanso: es algo que debemos aprender para poder tener una vida laboral con menos estrés. Pensar en cómo se podría mejorar nuestros tiempos y planificarnos es parte esencial de esto.

 

7- Darle continuidad a las cosas que nos gustan y que pudimos realizar durante las vacaciones, es una muy buena opción para impedir que el trabajo ocupe todos nuestros espacios durante el resto del año. Lectura, deporte o simplemente descanso, cualquier pasatiempo ayuda a mantener el equilibrio.

 

“Cuando nos recargamos de trabajo es difícil que logremos disfrutar momentos para relajarse, divertirse con la familia o distraerse con los amigos. Lo ideal es que, independiente de si se toman vacaciones, las tareas queden listas durante la jornada laboral para poder dedicarle tiempo a la vida personal”, asegura Néstor Milano quien, además de estos tips insta a empleadores a facilitar descansos y vacaciones para sus trabajadores.

 

Para el ejecutivo, es fundamental que en las compañías se de a entender que el empleador realmente quiere que sus trabajadores descansen, “por lo que es necesario, entre otras cosas, una política de vacaciones bien establecida y entendida por toda la empresa. También es importante una planificación interna que permita anticiparse y responder a la necesidades que surjan, teniendo en cuenta que habrá un período con menos trabajadores activos”, agrega Milano.