Con relación a la marcha solicitando amnistía migratoria, el gobernador provincial de Iquique, Gonzalo Prieto Navarrete, descartó que el gobierno esté pensando en aplicar esa medida y llamó a los migrantes a regularizar su situación en el Departamento de Extranjería de la Gobernación Provincial de Iquique.

Para el gobernador en la actualidad, diversos actores en el país han manifestado la necesidad de emprender un proceso de amnistía migratoria, argumentando que ella es necesaria considerando el alto nivel de irregularidad migratoria que existe en el país y los niveles de vulnerabilidad y hacinamiento a las que se ve enfrentada la comunidad inmigrante.  Junto con ello se indica que la comunidad inmigrante sufre altos niveles de explotación laboral, bajos salarios y desprotección laboral.

“A juicio de este Gobierno –dijo el gobernador Gonzalo Prieto- el desarrollo de iniciativas de este tipo no es prudente en la actualidad porque en primer lugar criminaliza a la población inmigrante (solo los que delinquen solicitan amnistías y los inmigrantes irregulares lo que hacen es incumplir una norma administrativa, no son delincuentes), la victimiza (ya que pareciera que todos los inmigrantes son pobres y dependientes de la ayuda estatal, cuando múltiples herramientas de caracterización socio demográfica sugieren que la población inmigrante vulnerable es minoritaria) y la homogeniza en torno a conceptos como pobres, dependientes y delincuentes, cuando lo que finalmente se observa es una rica y diversa comunidad”.

Junto a lo anterior, es relevante destacar que el desarrollo de un proceso extraordinario de regularización migratoria no es prudente en la actualidad porque como ya se ha mencionado, el Gobierno ha desarrollado una política de regularización sistemática por las vías previstas en la legislación que ha sido relativamente exitosa, aun cuando el número de personas que solicita residencia es creciente en Chile.

Además, destacó Prieto, se han reforzado las iniciativas tendientes a regularizar la condición migratoria de los grupos vulnerables, reimpulsando aquellas que facilitan el acceso a la educación y la salud a niños, niñas adolescentes hijos de inmigrantes, aquellas que facilitan el acceso a la residencia a mujeres embarazadas, las que promueven la regularidad de personas víctimas de violencia intrafamiliar, víctimas de trata, entre otras.

Con estas dos fórmulas, el sistema migratorio en Chile es capaz de incorporar de manera sistemática a los nuevos inmigrantes que llegan al país, manteniendo de manera más o menos permanente un nivel de irregularidad migratoria que gira en torno al 10% del total de inmigrantes que residen en Chile

Un tercer elemento a tener en consideración dice relación con la legitimidad de las políticas públicas ante la comunidad, o lo que se ha dado a llamar la gobernabilidad de las migraciones. En este ámbito es posible indicar que en Chile la regularidad de los flujos migratorios y la focalización en grupos vulnerables son elementos que legitiman una política pública con un marcado acento humanitario, que se percibe además como legítima por la ciudadanía, ya que se trata de una política que valora los esfuerzos de las personas por cumplir con la normativa, situación que finalmente tiene consecuencias positivas ya que permiten la regularidad migratoria.

Como ya se mencionó, en Chile la regularidad es un valor apreciado y por tanto, el decidir el desarrollo de iniciativas que permitan acceder a la regularidad a través de procesos extraordinarios y masivos, desincentiva a la comunidad inmigrante a cumplir con las normativas migratorias, ya que siempre estará la idea de que es posible regularizar sin cumplir con los requisitos a través de un procedimiento de excepción. A la vez, son políticas que pierden legitimidad en la comunidad de acogida porque universalizan beneficios que las personas perciben que debiesen entregarse a aquellos que hacen esfuerzos de integración, recalcó el gobernador Gonzalo Prieto.