Durante los gobiernos de la Concertación se avanzó profundamente en cobertura social, se redujo ostensiblemente la pobreza y se afianzó un modelo democrático que es ejemplo indiscutible en el mundo, y digo el mundo, porque hay que recorrer para afirmar lo que les digo. Sin embargo, pese a lo anterior, los gobiernos de la Concertación no lograron reducir significativamente la desigualdad y esa es la gran tarea que tenemos como país.

El desarrollo no se trata sólo de crecimiento económico, sino de lograr una sociedad de bienestar y oportunidades. Para ello, se requiere crecimiento armónico capaz de combinar la sustentabilidad social, económica y ambiental, bajo un modelo de participación democrática vinculante.

Es justamente la tarea que encabeza la Presidenta Michelle Bachelet: avanzar en un país que reduce las desigualdades y abre las puertas a un Chile de todos y todas, con bienestar social y oportunidades independiente de dónde se venga, dónde se estudia o dónde se vive. Dicho cambio cultural no es fácil y las reformas profundas, estructurales que ha comprometido la presidenta requieren el apoyo de toda la ciudadanía, haciendo valer la contundente mayoría que le entregaron las urnas, ya que no podemos fallar al mandato entregado por el pueblo de Chile.

En lo local, estos primeros seis meses de gobierno han sido intensos y llenos de desafíos. Tenemos la tarea de llevar adelante un programa ambicioso y que seguramente también cambiará el rostro de la Región y sus provincias. El liderazgo del intendente Carter se ha centrado, desde mi punto de vista, en cumplir lo mandatado por la Presidenta y en dejar grandes obras para nuestra región.

Los terremotos del 1 y 2 de abril cambiaron el centro de gravedad de la política local, hemos tenido que trabajar muy duro. La decisión rápida y acertada de la Presidenta al declarar estado de catástrofe permitió que civiles y militares trabajásemos juntos de manera coordinada y responsable en las diversas etapas: emergencia, ayuda humanitaria y reconstrucción. Tanto el intendente Carter como el general Merino lideraron una situación que no está en ningún manual, restableciendo los servicios y la seguridad pública. A diferencia de otros terremotos en el país, nosotros hemos llevado a cabo un proceso ejemplar. Por nuestra parte, la gobernación de Iquique logró conducir la entrega de la ayuda humanitaria de las comunas de Alto Hospicio e Iquique, en coordinación con las municipalidades, llegando a cada rincón y a cualquier hora. Lo mismo la Gobernación del Tamarugal.

Hoy en la etapa de la reconstrucción, el delegado presidencial junto a las diversas autoridades regionales avanzan para poner de pie a las miles de familias afectadas, no solo en sus cuestiones materiales, también en su espíritu y sicología. Mención especial para los secretarios ministeriales del MOP, Transportes y Telecomunicaciones, y Vivienda, claves para las soluciones de Tarapacá.

 

Han sido meses intensos, llenos de trabajo, pero no hemos dejado de trabajar ni un solo día. Teniendo que destacar el mandato de la Presidenta, cumplido a cabalidad por las diversas autoridades del Gobierno, hacer de éste, un gobierno en terreno, de cercanía con las personas y de participación en cada una de sus decisiones.

 

Seis meses complejos, pero llenos de aprendizaje, con apoyos importantes de los consejeros regionales, concejales y parlamentarios, donde a pesar de algunos momentos difíciles, ha primado la unidad y la claridad de un solo objetivo: el bienestar de las y los ciudadanos.

 

Sabemos que no todo ha sido perfecto, y que debemos continuar trabajando. Por eso, es que tenemos la voluntad de escuchar y tomar en cuenta las distintas opiniones cuando estas son en el marco del respeto democrático. Los desafíos que nos quedan por delante son muchos. Tenemos tareas importantes,  estamos a punto de concretar una gran Reforma Educacional y abrir el debate para el 2015 sobre la nueva Constitución de Chile, que entregue derechos no sólo al acceso, sino que convierta los ejes fundamentales de una sociedad del bienestar en garantías para cada ciudadano y ciudadana.

Muchos más temas deberemos abordar: salud, trabajo, vivienda y adultos mayores. Todos requieren de diálogo y de convicción. Finalizó afirmando el compromiso con los importantes desafíos, construyendo alternativa de política local y resolviendo las demandas pendientes como el hospital de Alto Hospicio y el segundo acceso entre ambas comunas, proyectos que harán de nuestros territorios lugares mejores para vivir.